Sentirse vacÃo es una de las peores sensaciones que puede experimentar una persona. Si sientes un vacÃo interior, si en los últimos tiempos nada te motiva y crees que la vida ha perdido el sentido, es probable que estés atravesando por un perÃodo de vacÃo existencial. Muchas personas experimentan ese sentimiento de vacÃo en algún momento a lo largo de su vida, el cual llega acompañado de soledad, anhedonia y la sensación de estar desconectado del mundo.
¿Qué causa ese sentimiento de vacÃo emocional?
El vacÃo emocional puede estar causado por muchas razones. Una de las más habituales es la pérdida de un ser querido, ya sea porque ha muerto o porque se ha producido una separación. Sin duda, la ausencia de la persona que durante cierto tiempo le ha proporcionado un propósito y estructura a tu vida, puede desencadenar esa sensación de vacÃo interior. Ocurre con frecuencia cuando se pierde un hijo (o cuando estos se van de casa) o se produce una separación de pareja.
La sensación de vacÃo también puede desencadenarse por la pérdida del trabajo, sobre todo si era muy importante para ti y muchos de tus sueños, expectativas y metas dependÃan de él. Un cambio repentino que te obligue a renunciar a una parte trascendental de tu vida, como puede ser la mudanza a otro paÃs o una enfermedad, también puede generar ese sentimiento de vacuidad. De hecho, en los periodos de transición suele aflorar esa sensación de vacÃo existencial, ya que estas etapas van acompañadas de incertidumbre y suelen demandar una reestructuración importante en los planes de vida
Sin embargo, es importante comprender que esas situaciones solo actúan como desencadenantes. El sentimiento de vacÃo no se debe exclusivamente a la pérdida sino que se relaciona más con el “yo”. El vacÃo existencial es, ante todo, una disociación que implica la pérdida de contacto con uno mismo. Es como si poco a poco te fueras desconectando de ti y comienzas a ver pasar tu vida sin ningún interés, como si fueras un mero espectador de una obra que carece de sentido.
Lo que sucede es que mientras te mantenÃas enfocado en un objetivo o una persona, no le prestabas atención a lo que sucedÃa dentro de ti, a esa progresiva reducción de tu esfera de intereses. Por eso, en la base de esa vacuidad también se suele esconder un estado de frustración existencial provocado por las metas, anhelos y expectativas malogradas.
Por ende, la sensación de vacÃo también implica un problema de auto-aceptación y una incapacidad para encontrar nuevos sentidos que te permitan reencauzar tu vida
Los problemas que acarrea el vacÃo existencial
Sea cual sea la causa, ese sentimiento de vacÃo puede hacer que te sientas embotado emocionalmente, sin ánimos, solo y/o ansioso. Algunas personas intentan llenar ese vacÃo con una larga lista de actividades diarias que les impidan pensar, otras encuentran consuelo en la comida o sustancias adictivas como las drogas y el alcohol y otras se refugian en las compras compulsivas. Sin embargo, ninguna de esas alternativas son soluciones definitivas, son paliativos momentáneos que solo sirven para acrecentar aún más la sensación de vacÃo interior.
Cuando el vacÃo existencial no se aborda, lo más común es que la persona termine sufriendo una depresión, la cual se acompaña de la pérdida de la capacidad para experimentar placer, sentimientos de desesperanza e indefensión, asà como, en los casos más graves, de ideación suicida.
Se ha apreciado que las personas que padecen depresión y anhedonia muestran un funcionamiento cerebral diferente. Varios estudios señalan que se produce una disrupción del mecanismo que nos permite experimentar placer.
Cuando algo nos agrada, la dopamina inunda algunas partes del cerebro, como el cuerpo estriado, una zona relacionada con la identificación de los estÃmulos significativos emocionalmente y la activación de las respuestas emocionales correspondientes de alegrÃa, gozo y satisfacción.
Sin embargo, en las personas deprimidas que sufren anhedonia el cuerpo estriado es hipoactivo mientras que la corteza prefrontal ventral, un área vinculada con los estÃmulos aversivos y desagradables, es hiper-reactiva.
En otras palabras, el cerebro de estas personas solo responde ante los estÃmulos negativos, lo cual contribuye a fortalecer la tristeza, la desesperanza y la sensación de vacÃo. Afortunadamente, este mecanismo se puede revertir con el tratamiento adecuado.
Cómo dejar de sentirse vacÃo
- Reconoce el vacÃo. Es fundamental que no te refugies en comportamientos dañinos para esconder el vacÃo que sientes. El primer paso para dejar atrás esa sensación consiste en reconocerla. En vez de rechazar o intentar esconder esa sensación, di simplemente “me siento vacÃo”. No es necesario que te enojes ni que te sientas mal contigo mismo, ese sentimiento de vacÃo tan solo significa que tendrás que encontrar un nuevo sentido.
- Asume el vacÃo como una oportunidad. Un estudio realizado por investigadores canadienses y croatas demostró que la sensación de vacÃo y soledad se experimenta de manera diferente según la cultura. De hecho, en la filosofÃa taoÃsta y budista el vacÃo, el estado de ŚūnyatÄ, se considera algo positivo ya que implica que no estamos aferrados a nada. Por eso, aunque en la cultura occidental el vacÃo existencial está rodeado de un halo negativo, puedes cambiar la perspectiva y asumirlo como una etapa más en tu vida que te brinda una oportunidad para cambiar y explorar nuevos horizontes. Aunque sentir ese vacÃo puede que no sea muy agradable, es una señal de que necesitas cambiar e ir más allá, por lo que no es necesariamente algo negativo.
- Deja de buscar fuera, mira dentro de ti. El vacÃo no se puede llenar con nada literal, no se puede rellenar con cosas, solo puede colmarse con sÃmbolos que tengan un significado especial para ti. Eso significa que lo que llena a una persona y le da sentido a su vida, puede no funcionar en tu caso. La búsqueda de sentido siempre es un viaje personal, por lo que es esencial que mires en tu interior y encuentres tus propios significados, aquello que te hace vibrar, motiva e ilusiona.
- Pasa tiempo contigo. Recuerda que el vacÃo existencial es, en cierta forma, una desconexión de ti mismo. Es probable que durante mucho tiempo te hayas descuidado, por lo que es importante que comiences a explorar tus deseos, miedos, esperanzas y sueños, lo cual te ayudará a crear nuevos significados en tu vida. Quizá al principio te sientas incómodo, pero a medida que cuides más de ti y aprendas a conocerte mejor, ese sentimiento de vacÃo irá desapareciendo.
- Reconfórtate. Si has pasado mucho tiempo anteponiendo las necesidades de los demás a las tuyas, es probable que tu “yo” se haya debilitado. Para remediarlo debes comenzar a mimar y reconfortar al “niño interior” que hay en ti, dale una palmadita en el hombro cada vez que hace algo bien. Esa nueva forma de relacionarte contigo mismo te ayudará a fortalecer tu autoestima y aumentar tu autoconfianza, de manera que el sentimiento de vacÃo no tardará en desvanecerse.










